|
|
|
|
Para los Alcaldes de los municipios costeros, el desafío es doble La acogida de las autocaravanas en condiciones adecuadas permite evitar algunos inconvenientes Hace diez años, la acogida de autocaravanas no se planteaba en los mismos términos en los que se plantea hoy en día por parte de los ayuntamientos. La venta de este tipo de vehículos era, en aquel entonces mucho menos significativa. Sin embargo, desde hace unos años, el sector está conociendo un incremento notable. Para los ayuntamientos y sobre todo para los que sitúan en el litoral y en zonas turísticas como las estaciones de esquí o en las cercanías de determinados monumentos, esta afición por el turismo itinerante cada vez mayor se traduce con fenómenos de concentración de este tipo de vehículos. Sería estúpido ignorar esta situación ya que plantea otro tipo de problemas. Para los alcaldes de los ayuntamientos el desafío es doble. Pues por un lado se trata de no privar a su comunidad de los recursos económicos que supone este turismo itinerante, y por otro el de preservar el marco en el que viven sus conciudadanos. En países de nuestro entorno cada vez más ayuntamientos se dotan de estructuras como las áreas de servicio o áreas de descanso. Todo el mundo admite generalmente que las autocaravanas merecen ser acogidas en los municipios turísticos. Queda el problema de los comportamientos de algunos alcaldes que se muestran reticentes. Entre estos, algunos deciden limitar el acceso a determinados sitios para evitar molestias relacionadas con el estacionamiento. Con ello prescinden de la presencia de unos turistas que desean disfrutar y conocer, como clientes, de la oferta turística del municipio. El sector más perjudicado es el sector del comercio y de la restauración. ¿La instalación de áreas de servicio y de descanso reduciría las molestias del estacionamiento? Está claro que acoger a las autocaravanas en buenas condiciones permitiría evitar algunos inconvenientes. No cabe duda de que un área bien dotada y con una buena señalización fomentaría que las autocaravanas estacionen en ella y que pudieran verter sus aguas sucias en el lugar apropiado. Cabría preguntarse, sin embargo, si a los alcaldes de los municipios corresponde todo el trabajo. Ellos saben que su poder para sensibilizar a los autocaravanistas es limitado así que hay que rendirse a la evidencia de que la parte del trabajo que atañe a la sensibilización hay que hacerlo más arriba, en el plano de las Asociaciones y sobre todo en el de las Federaciones. Cuando los autocaravanistas son respetuosos con el medio ambiente y conscientes de las molestias que en determinados lugares pueden ocasionar no hay problemas. Estos pueden surgir cuando a alguno de estos usuarios se le ocurra desplegar su material de acampada en lugares no apropiados, verter aguas residuales en lugares inapropiados o cuando un grupo de ellos se aglomere en lugares inapropiados causando molestias a los vecinos ribereños. Para evitar estos excesos es necesario realizar un trabajo de sensibilización en el seno de las Asociaciones.
La alternativa a las concentraciones pasa a veces por dos consideraciones. Primeramente asumir las REGLAS DE ORO DEL Autocaravanista :
Y en segundo lugar EVITAR LAS CONCENTRACIONES. De que servirá, en efecto que un municipio se dote de un área de servicio para 4 o 5 autocaravana si el club local o la concentración programada va a usarlo como base de su actividad de reunión semanal o mensual. Una alternativa sobre la que estamos trabajando son las áreas de descanso y servicio de no más de 3 vehículos que se sitúen en municipios que no sean costeros. No es hora de bajar las manos sino de arrimar el hombro y
trabajar. Y ese trabajo empieza por hablar con los municipios ofreciéndoles las
alternativas adecuadas.
|
Administrador de la página
france01100@hotmail.com .
|